lunes, 12 de octubre de 2009

Cancion del dia que se va

¡Qué trabajo me cuesta dejarte marchar, día! Te vas lleno de mí, vuelves sin conocerme.
¡Qué trabajo me cuesta dejar sobre tu pecho posibles realidades de imposibles minutos!
En la tarde, un Perseo te lima las cadenas,y huyes sobre los montes hiriéndote los pies. No pueden seducirte mi carne ni mi llanto,ni los ríos en donde duermes tu siesta de oro.
Desde Oriente a Occidente llevo tu luz redonda.Tu gran luz que sostiene mi alma, en tensión aguda. Desde Oriente a Occidente,¡qué trabajo me cuesta llevarte con tus pájaros y tus brazos de viento!